JAMES LaBRIE - ELEMENTS OF PERSUASION
1. Crucify
2. Alone
3. Freak
4. Invisible
5. Lost
6. Undecided
7. Smashed
8. Pretender
9. Slightly Out Of Reach
10. Oblivious
11. In Too Deep
12. DrainedJames LaBrie: Voces
Marco Sfogli: Guitarra
Matt Guillory: Teclado
Bryan Beller: Bajo
Mike Mangini: BateríaJames LaBrie –vocalista de Dream Theater- regresa a sus andaduras en solitario, dejando esta vez la marca Mullmuzzler tras su paso. Con un apoyo más intensivo por parte de la discográfica -ahora la progresiva Inside Out-, LaBrie nos demuestra una vez más que está a la altura del resto de sus virtuosos compañeros de Dream Theater.
Sus voces convencen más aún que en sus anteriores trabajos, con unas letras bastante interesantes, melodías vocales perfectas y una modulación y adecuación de sus registros pensada al milimetro. Matt Guillory –teclista-, adapta sus conocimientos en las teclas para conseguir efectos dignos de muchas bandas de primera fila en la industria, siempre sin olvidar sus entrañables melodías de piano. El bajista Bryan Beller suena correcto y muy eficaz, aunque no tiene mucho espacio para cobrar protagonismo. Las baquetas de Mike Mangini vuelven marcar los ritmos con absoluto esmero y gran gusto –recordemos que viene de las filas del musicazo Steve Vai-. Y, por último, nos queda el novato, Marco Sfogli; un italiano que es una auténtica joya. Él es el auténtico protagonista de álbum junto a LaBrie –antes lo era más bien Guillory-, y nos hace babear con sus creativos riffs y sus cuidados solos.
El trabajo abre con Crucify y unas cuerdas acústicas que fácilmente recuerdan al inicio de A Change Of Seasons. Pronto rompe en una agresividad que no tiene nada que envidiar a los riffs de los buenos Metallica y a las baterías del mejor power europeo. Sfogli no pierde el tiempo y nos demuestra sus capacidades con su brillante solo.
Alone presenta un sonido muy parecido al que LaBrie puso voces en el proyecto Framshift: algo así como “techo-metal”, con scratchs incluidos. Los puristas del metal odiarán este corte; las orejas abiertas no podrán parar de escucharlo. La pausa acústica es sobrecogedora y el solo de guitarra es indiscutiblemente perfecto.Freaks va creciendo con ese ambiente electrónico hasta que aparece un sosegado LaBrie que nos ataca con una melodía de estribillo muy conseguida. Invisible invita a zarandear la cabeza por momentos y, en la onda del anterior tema, presenta un estribillo interesante. Mientras, Sflogli sigue asustándonos con su versatilidad. Undecided utiliza unas características muy parecidas a las de Invisible: riffs potentes y modernos que dejan ese regustillo a nu-metal sin llegar a serlo en ningún momento –basta con escuchar la sección de solos-.
Pero no todo es agresividad en Elements Of Persuasion; con Lost llega el primer momento de calma: es uno de esos medios tiempos con los que LaBrie se siente tan cómodo, cantando en esta ocasión casi a susurros; recordando quizá a Falling, del Mullmuzzler 2. Smashed es otro ejemplo de reposo, esta vez más cerca de la balada, con el Guillory más clásico al piano y Sfogli en su versión acústica. Y como último momento lento, LaBrie muestra su lado más comercial –que no por eso le resto el más mínimo mérito- en el medio tiempo llamado Slightly Out Of Reach: ya podrían tener los éxitos de radio un solo de guitarra de esa calidad y duración…
Pretender ameniza el espacio entre esos medios tiempos con su velocidad, donde el vocalista canadiense vuelve a demostrar la gran inspiración vocal con la que contó para éste álbum. Oblivious arranca con un ritmo de púa y platillos alegre y sigue con un riff demoledor y oscuro –armónicos incluidos-. LaBrie coquetea con el rap, como ya hizo en Train Of Thought, y con estribillos muy en la onda nu-metal.
In Too Deep se desarrolla con base electrónica, riff machacón y un doble LaBrie: agudo y grave simultáneamente; además roza de nuevo el rapeo con su voz en distorsión. Finalmente Guillory y Sfogli nos deleitan con un fundido que bien podría haber cerrado el disco. Pero todavía queda Drained, un buen bombazo para terminar. Para mí, condensa todos los registros del álbum: balada, electrónica, riffs demoledores, delicadeza, agresividad, solos de ensueño… y lo mejor: todo mezclado de tal manera que nos parece una reunión normal.
El resultado final es un disco prácticamente redondo, bastante variado y muy adictivo. Elements Of Persuasion deja claro desde sus primeros segundos que no pretende repetir las hazañas de Keep It To Yourself y Mullmuzzler 2 –sus anteriores obras-, sino que busca adaptarse al sonido de estos tiempos, ganando incluso en dureza sonora. El progresivo es sólo un regustillo o barniz y la producción es excesiva, -pero en este caso es para bien; de todas formas no es un trabajo pensado para el directo-. Nueva muestra de las máquinas de inspiración que son los cinco miembros de Dream Theater.The Crooked Step - JmC (05)